sábado, 11 de agosto de 2007

Colapso del crédito

Vaya final de semana que hemos tenido que hasta han salido noticias económicas en el informativo del sábado de a3tv. Debe ayudar que aún no ha comenzado la liga...

Será que estoy de vacaciones y tengo más tiempo para leer (y acojonarme) pero de toda la información que me he tragado sobre el tema de la crisis crediticia el mejor explicado (al menos para mi que no entiendo mucho) es este en expansión (crisis crediticia).

Lo pego aquí porque lo quiero tener presente en los meses que vienen:

Aunque es el asunto más candente y se habla de él en varios temas, no hay ninguno que yo sepa específico sobre la crisis crediticia y parece que es oportuno que lo haya. Ultimamente es noticia de primera página todos los días, e incluso esta mañana con este tema han abierto los telediarios nacionales.

La crisis empezó como algo aparentemente circunstancial y limitado a las hipotecas “subprime” o de alto riesgo. Yo al principio incluso pensé, con una clarividencia que se ha demostrado como genial, que ni siquiera estaba en crisis el sector, sino empresas concretas gestionadas por golfos. Pero con el tiempo ha aumentado el ruido. Es como si poco a poco, o no tan poco a poco, el volumen de la música se fuera subiendo.

a/ La cosa empezó como una crisis puramente bursátil. Sencillamente, empresas quebraron o sin quebrar pasaron de repente a valer muchísimo menos de lo que valía, en algunos casos prácticamente cero.

Hasta aquí nada nuevo bajo el sol. Como toda la vida, vamos. Y tampoco pasa nada. Durante la burbuja tecnológica se evaporó el equivalente a la riqueza de España, Francia y no sé qué otros países juntos, y la cosa aquí quedó en un montón de tipos maldiciendo al mundo en general y a Telefónica en particular.

b/ Se subieron un poco los decibelios cuando se empezó a hablar de restricciones de crédito a las empresas. Esto significaba entre otras cosas que no se podían financiar con tanta facilidad espectaculares operaciones de compra, incluso algunas ya previstas. Pero la profunda desazón que causa en la Bolsa la pérdida de tan significativos festivales no se traslada a la calle. Que Cadbury no pueda vender su división americana de bebidas por falta de financiación nos consternó a sus accionistas, pero a poca gente más.

c/ Pero llegaron nuevos mensajes más inquietantes. El otro día me contaba un tipo cómo eran los Llanos del Oriente en Colombia (boas a un lado, paramilitares con metralleta en otro), y los que estamos en Bolsa pues ya sabemos dónde estamos. Generalmente tampoco necesitamos crisis alguna para perder dinero, por cierto: ya lo hacemos nosotros solos sin necesidad de que suceda nada especial. Pero bueno, tanto da que haya crisis como que no, en nuestro escenario es tan natural la pérdida como un café en un bar.

Pero para la señora Maruja no lo es.

Y que la señora Maruja vaya al banco y simplemente no le den el dinero por problemas de liquidez es algo que no suena nada, pero nada bien. Y esto es exactamente lo que está sucediendo con algunos fondos.

El lógico que un fondo cuyos activos sean hipotecas, y supongo que es así, tenga problemas de liquidez ante retiradas masivas: sencillamente no puede ejecutar las hipotecas de golpe y, tal como están las cosas, tampoco creo que pueda vender ni una sola de ellas. Será lógico, pero a la señora Maruja (la vivienda es algo segurito, ya se sabe), poca gracia le va a hacer.

Ni a la señora Maruja ni a nadie: es que vas al banco y sencillamente no te dan el dinero, vamos.

El volumen sin embargo no ha subido tanto como para escuchemos la frase fatídica: fondos de renta fija. Quiere la providencia que los fondos inmobiliarios no sean demasiado populares, pero los de renta fija son otra cosa. Y si, qué se yo, Ferrovial no paga la deuda no me cuesta mucho imaginar quién va a pagar el pato. La señora Maruja de repente leerá en su extracto que el fondo en el que tiene los ahorros de toda la vida (bien sea en una Caja de Ahorros o en el Santander, claro) ha bajado no sé cuánto. Preguntará por qué un fondo seguro pierde dinero y le explicarán que es porque Ferrovial ha dicho que lo siente, pero que no. Y entonces, bueno, pues en fin.

También entonces, bueno, pues en fin, hay que decir en el caso de la deuda no titulizada, es decir, la que tienen las pequeñas empresas con los bancos. Pequeña considerada empresa a empresa, enorme si se tienen en cuenta por ejemplo las cientos de promotoras que financian sus invendidos edificios con préstamos que no están en el mercado de deuda, sino en el balance del banco.

d/ Lo de ayer sí que fue de susto de verdad. Los bancos dejaron de prestarse dinero entre sí. Que los bancos dejen de prestarse dinero entre sí y colapse el mercado interbancario es cuanto menos inquietante. Si un banco no presta a otro es de suponer que eso es porque cree que el otro puede tener dificultades para devolverle el dinero. Y que un banco sospeche esto de otro u otros pues no suministra precisamente confianza. Mucho menos cuando se explica que los bancos necesitan liquidez, o sea dinero para atender sus obligaciones, que consisten básicamente en guardar los fondos de sus clientes y devolvérselos cuando así se les solicite. El Banco Central Europeo sacó el talonario y lo resolvió al menos por el momento.

Personalmente no tengo la menor duda acerca del hecho de que los fenómenos a/, b/ y c/ van a seguir varios meses más. Lo cual no significa que la Bolsa sea necesariamente bajista. Me parece que eso ya se está descontando, y cuando ahora las cotizaciones de los bancos americanos han perdido más o menos lo ganado en dos años pues por algo es. De hecho lo sorprendente sería que no siguiesen pasando tales fenómenos. Pero mientras los niveles sigan siendo más o menos razonables y caigan un Astroc o una New Century, un par de fondos de un banco belga, y Nestlé tenga problemas para financiar la compra de no sé qué, pero siga ganando un montón de dinero, pues todo está relativamente en orden.

Incluso pueden pasar esos fenómenos y generar una bolsa alcista precisamente debido a ellos. El mercado puede interpretar que el goteo de problemas puede obligar a una bajada de tipos en Estados Unidos, lo que cada vez es más verosímil, por cierto.

Lo que sí percibo como muy probable es una corrección de las de libro de historia. Para poder bajar los tipos y arreglar el problema la inflación tiene que ir bien. Cualquier cosa que haga imaginar que la inflación no va bien deja a los Bancos centrales sin capacidad de reacción ya que no pueden bajar tipos y plantea un escenario sin salida conocida. No hay remedio que se sepa contra una inflación alta y unos tipos de interés altos. Cualquier cosa que indique que la inflación no está controlada puede generar el “sálvese quien pueda”. Naturalmente el impago de la deuda por alguna empresa grande por no hablar ya de problemas en un banco desatarían los mismos efectos.

Pero lo malo de las correcciones no es que las haya, sino no estar preparado para ellas. Suelen ser fabulosas oportunidades.

¿Qué hacer? Yo al menos apostar por el sí y por el no a la vez, por la tendencia alcista y la corrección de forma simultánea.

- Reducir las acciones más especulativas y tender hacia aquellas con las que jamás presumirás en un bar, pero ganas si las cosas van bien y a largo plazo es prácticamente imposible perder por el efecto del dividendo. Si hay tendencia alcista la aprovechas, aunque menos que si entras en otros valores. Enagás o Red Eléctrica de España, por ejemplo. Alimentación no parece tampoco mal sector. Y por supuesto materias primas.

Y tampoco olvidemos que esto de que suba o baje “la Bolsa” es algo muy relativo. Hay acciones que lo están haciendo fabulosamente bien, por ejemplo en el Nasdaq, con crisis crediticia o sin crisis crediticia.

- Mantener mucha liquidez y hacer entradas cortas. Y si hay corrección, entrar, porque pasará cualquier cosa, pero el sistema no va a permitir que esto se caiga. El gigantesco Argamedon del que hablaba en este foro tomasillo (que por cierto se lo estará pasando como nadie) en el cual las deudas no se pagan y se pierde la confianza en el dinero no creo que llegue nunca. El mundo seguirá girando sobre su eje, chinos e indios produciendo como locos, las empresas aprovechándose de ello? Se hará lo que sea, pero un pieza esencial del sistema como es el entramado bancario no se va a derrumbar.

- Y eso que nos hemos dicho tantas veces y nunca hacemos: “tengo que estudiar los futuros en serio alguna vez, para aprovechar las bajadas, como cobertura?”. Pues creo que el momento para el pelotón de los rezagados en esta materia, en el que desde luego me incluyo, es especialmente adecuado y oportuno.

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